Hemos tardado más de lo habitual en traer otro amigurumi pero es que estábamos desbordadas de encargos y ha tenido que venir esta gran borrasca (que ahora de pronto nadie llama “ciclogénesis explosiva”) para que nos acurruquemos en casita junto al calefactor y le demos al gancho, nuestro gran consuelo. Si no puedes pasear ejercita …”