La paz comienza con una sonrisa, dijo. Y debía saberlo bien porque le dieron el Nobel de éso. Aunque a mí personalmente la frase de las suyas que más me conmueve es “Ama hasta que te duela, si te duele es buena señal…” ¡Qué dura esta mujer, mamma mía! ¿Adónde va tan corriendo? Seguro que …”