Cada temporada, al comenzar, necesito tejer un acerico nuevo o dos. Así le decimos en mi tierra a los alfileteros: acericos. Ellos, con su doliente silencio, marcan el tiempo entre unos amigurumis y otros, cómo vamos evolucionando. Esta es mi tercera temporada como amigurumista, y la segunda como diseñadora de mis propios patrones. Este blog …”