Una de las cosas que encuentro más complicadas es trasladar un personaje de dibujos animados a un muñeco amigurumi. Pasar a las tres dimensiones y que el personaje tenga el mismo espíritu, por decirlo así, el mismo alma que el dibujo plano. La diseñadora Laura Blanco Franqueira nos ha regalado su particular óptica sobre Champiñón, el …”