Iba a tejer un cordero blanquísimo, como tiene que ser, para acompañar al Petit Prince. Pero entonces recordé aquel poema del cordero azul, que a falta de hierba se volvió así de comer en guerra los papeles del parte, lo único que abundaba por allí. “Cordero Azul” Óleo de Carl Linstrum Y es que un …”